• LogoCluniaCabezaera

HISTORIA

Para entender nuestro pasado hemos de iniciar el camino
desde los acontecimientos más cercanos

Historia de las excavaciones

Las primeras excavaciones documentadas corresponden a Juan Loperráez, canónigo de la catedral del Burgo de Osma, en la segunda mitad del s. XVIII. Loperráez, en su extensa obra Descripción Histórica del Obispado de Osma, publicada en 1788, analiza las fuentes históricas, documenta y estudia los restos arqueológicos del Alto de Castro, los materiales dispersos por los pueblos de los alrededores, y excava en el Teatro del que traza un plano. Con todo ello levanta un “Plan Ichnographico de Clunia” localizando los restos y dando argumentos suficientes para identificar el lugar como el emplazamiento de la antigua ciudad romana.

Entre 1914 y 1916 se sabe de las intervenciones de Narciso Sentenach en los abrigos de Cuevas Ciegas, y de Ignacio Calvo en Los Arcos, Teatro y en distintos puntos en la zona del Barranco de los Pedregales.

Historia de las excavaciones

Investigadores, Directores y Equipo de Investigación del yacimiento de Clunia entre 1914 y la actualidad.
Por orden: Narciso Sentenach, Ignacio Calvo, Blas Taracena, Pere de Palol, Francesc Tuset, Miguel Ángel de la Iglesia y Equipo de Investigación.

Clunia celtibérica

Antes de la llegada de los romanos los habitantes de esta zona formaban parte de las tribus arévacas. No se sabe mucho de sus núcleos de población pero parece seguro que ocupaban lugares altos y de fácil defensa, como el Alto del Cuerno. Estos arévacos llamaban Clounioq a su territorio, término que posteriormente derivará en Clunia. Por los restos localizados en el Alto del Cuerno, frente a la meseta ocupada por Clunia, parece que ese pudo ser el emplazamiento de la población indígena ya que no se conocen, hasta la fecha, restos arévacos en el Alto de Castro donde se asentaron los romanos.

Pero ¿qué sabemos de esa nueva ciudad? ¿De ese nuevo núcleo con una visión organizativa muy diferente a la de las antiguas tribus que habitaban la Península?

Clunia Romana

Desde el reinado de Tiberio (14-37 d. C.) Clunia debe contar con estatuto de municipio romano pues, en ese mismo momento, acuña monedas, ases y semiases con su efigie y los nombres de los magistrados de la ciudad (quattuor viri y aediles).

Por Plinio sabemos que es capital de convento jurídico a mediados del s. I d. C., pasando a ser el centro jurídico y religioso de un amplio territorio con el que se comunica por medio de importantes vías que pasan por la ciudad o próximas a ella. En el siglo II d.C., Ptolomeo se refiere a ella, por primera vez, como Colonia Clunia Sulpicia. Ambos autores hablan de la extensión del convento entre la cuenca alta del Ebro con la salida al Cantábrico y la cuenca alta y media del Duero.

Ermita de Nuestra Señora de Castro. La ciudad se transforma con el paso del tiempo, perdiendo el significado que tuvo durante época romana. Pero mantendría un importante valor simbólico convirtiéndose en punto de peregrinación a Nuestra Señora de Castro. Entre sus peregrinos destacar la figura de Santo Domingo de Guzmán (Caleruega), patrón de la provincia de Burgos.

Clunia después de Roma

Esa pervivencia ha quedado reflejada en los testimonios arqueológicos. Clunia continúa funcionando como ciudad hasta fines del s. VII decayendo su importancia en época visigoda, como parece demostrar su desaparición de las fuentes literarias, la carencia de ceca y la instauración de la sede episcopal en la vecina Uxama. Pese a su temprana cristianización, como demuestra la necrópolis alrededor de la Ermita de Castro, no consigue ser sede episcopal. Algún papel siguió desempeñando en el territorio del antiguo convento, acaso redefinido y dimensionado de una forma más acorde con los nuevos tiempos. Parece que, por lo menos hasta la llegada de Castilla al Duero, Clunia mantiene cierto grado de capitalidad en la administración de los nuevos territorios. Con el tiempo el Alto de Castro pasó a propiedad de la Iglesia. A ello debió contribuir la devoción a la Virgen que se ha mantenido hasta el presente y que tiene un ilustre precedente en Santo Domingo de Guzmán. A lo largo de esos años los edificios de la ciudad se utilizaron de cantera pero de una forma controlada, al precisarse el consentimiento de la iglesia para extraer piedras.

Entre la primera y segunda desamortización las tierras pasan a manos de particulares, acelerándose el saqueo hasta que toda la plataforma se convirtió en campos de cultivo.

DIPUTACIÓN DE BURGOS
Real Monasterio de San Agustín.
Calle de Madrid, 24 / 09002 BURGOS
© Excma. Diputación de Burgos

cookiesAviso Legalprivacidad

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para «permitir cookies» y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar» estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar